BAJO - Intervalos y Acordes

INTERVALOS
En el ámbito musical, se define intervalo como la diferencia en altura entre dos sonidos ya sean sucesivos (intervalos melódicos) o simultáneos (intervalos armónicos). 
En la música occidental el intervalo o distancia más pequeña posible entre dos sonidos es el semitono. El tono se forma uniendo dos semitonos pero también es considerado como un intervalo simple.

En instrumentos con trastes como la guitarra o el bajo, la diferencia entre dos trastes consecutivos en la misma cuerda es de un semitono. El siguiente diagrama muestra la posición relativa de los intervalos en un bajo con afinación estándar.


Por ejemplo, tomando la nota do como raíz tenemos que con el siguiente traste (re bemol) forma un intervalo de segunda menor, con el siguiente (re) uno de segunda mayor y con el siguiente (mi bemol) uno de tercera menor que también lo podemos encontrar en la siguiente cuerda.

En el mismo traste encontramos uno de cuarta justa en la siguiente cuerda y uno de séptima menor, bemol o dominante en la siguiente (normalmente no se usa el término menor para no añadir confusión cuando se tratan los acordes). Nótese que en el mismo traste de la cuerda anterior tenemos un intervalo de quinta justa invertido ya que la quinta tiene un sonido más grave que el de la raíz.

ACORDES
Los acordes son conjuntos de tres o más notas diferentes combinadas armónicamente que pueden sonar simultáneamente o en arpegio. Lo más habitual en instrumentos como el bajo es que se use esta segunda forma, empezando por la nota más grave que además suele coincidir con la raíz o tónica del acorde. Si la primera de las notas pulsadas no es la raíz del acorde, se produce una voz o textura diferente que se conoce como inversión del acorde. Dependiendo de la nota por la que se comience, obtendremos la primera inversión, la segunda, etc.

Los acordes de tres notas, que son los que se tratan en esta primera entrada de la serie, se conocen como tríadas. Se construyen apilando intervalos de terceras mayores y menores. Una tríada mayor se forma con un intervalo de tercera mayor seguido de uno de tercera menor. Si permutamos el orden de los intervalos obtenemos una tríada menor (una tercera menor seguida de una mayor). Las tríadas aumentadas y disminuidas están formadas por dos intervalos de tercera mayor y por dos intervalos de tercera menor, respectivamente.



Los diagramas muestran algunos patrones de estas tríadas en un bajo con afinación estándar. Por ejemplo, el acorde de sol mayor está formado por las notas sol (1), si (3) y re (5). Si tomamos la nota re (5) como la más grave (re-sol-si) tenemos su segunda inversión. 


Los acordes de séptima se utilizan en muchos estilos musicales y para algunos de ellos, como el blues y sus géneros derivados, son sus acordes fundamentales. Junto con la llamada blue note, el empleo de estos acordes es lo que produce ese característico sonido blues. Los acordes de séptima se forman añadiendo un intervalo de séptima, mayor o dominante, a las tríadas básicas.

El acorde de séptima dominante se forma añadiendo una tercera menor a una tríada mayor. El de séptima mayor es una tríada mayor al que se une una tercera mayor. El acorde de séptima menor es una tríada menor con un intervalo de séptima dominante desde la tónica. El diagrama muestra también otros acordes de séptima que parten de tríadas aumentadas y disminuidas.
 

Los acordes suspendidos se forman sustituyendo la tercera con la cuarta o con la segunda. Por eso también se los denomina a veces como de sustituta. Si tomamos como ejemplo el acorde de do mayor, el de cuarta se forma sustituyendo mi por fa y el de segunda mi por re. Al no tener tercera, no son acordes ni mayores ni menores y tienen un sonido muy característico.

Se pueden construir a partir de las tríadas básicas o de acordes de séptima. En los diagramas se muestran los primeros.


Los acordes de sexta y novena se construyen añadiendo una nota más a uno de los acordes básicos. En general estos acordes se usan como un acorde mayor aunque esas notas añadidas aportan un carácter especial. Para algunas personas los acordes de sexta aportan un sonido blues, quizá porque sus notas son la base del acompañamiento del boogie-woogie. Se forman añadiendo un intervalo de sexta después de la quinta.

Los acordes de novena se forman añadiendo un intervalo de novena a un acorde de séptima y son muy utilizados tanto en blues como en jazz. En ocasiones se forman a partir de tríadas básicas, no incluyendo el intervalo de séptima y se denotan como “add9” (o también mediante un “2” ya que una novena es una segunda una octava más alta).


Para finalizar con la formación de los acordes y la disposición de las notas en el diapasón del bajo vamos ver los que suelen denominarse de oncena y trecena. Se forman añadiendo nuevas notas a un acorde de novena, concretamente la decimoprimera y decimotercera desde la tónica del acorde, respectivamente.

Obviamente en ambos acordes intervienen un gran número de notas (6 y 7 respectivamente) por lo que en ocasiones no suenan todas. Lo normal es eliminar la quinta y dejar la tónica, la tercera y la séptima pero puede ser cualquiera. También se puede alterar alguna de las notas que quedan. Por ejemplo, es habitual encontrar acordes con anotaciones del tipo C7#9 o C7b13.