GUITARRA - Cuerdas

Sin importar que sea acústica o eléctrica, o de un diseño tradicional o muy vanguardista, sin cuerdas una guitarra simplemente no puede sonar, y esto se debe a que la mayoría de las partes del instrumento funcionan alrededor de ellas. Salvo algunas excepciones, cada parte de la guitarra ha sido diseñada específicamente para trabajar en conjunto con las cuerdas para que el instrumento produzca sonido, ya sea anclándolas, afinándolas, amplificándolas, y permitiendo su digitación.

Tan esenciales como son, las cuerdas también son la parte de la guitarra más parecedera: el material del que están hechas es sensible a la humedad y a la temperatura ambiental, además se mantienen tensas y vibrando constantemente, y bajo el efecto de la acción de las manos del intérprete. Todo esto hace que las cuerdas se dañen con relativa rapidez, lo que a su vez tiene un afecto negativo en el sonido de la guitarra. Por lo tanto, la condición de las cuerdas debe ser revisada con regularidad para mantener la calidad de sonido del instrumento. Si las cuerdas han tenido mucho uso o estan visiblemente dañadas, deben ser cambiadas.

Antes de cambiar las cuerdas, primero debemos hacer algunas preguntas:

1.     ¿Haz usado las mismas cuerdas los ultimos 2 meses?
2.     ¿Las cuerdas están oxidadas?
3.     ¿Las cuerdas están asperas?
4.     ¿Las cuerdas suenan apagadas?
5.     ¿Se ha roto alguna de las cuerdas recientemente?

Si haz respondido SI a algunas de estas preguntas, probablemente es tiempo de cambiar tus cuerdas.

Para Guitarras Eléctricas y Acústicas
Debido a la humedad en tus dedos y en el ambiente, las cuerdas se corroen y oxidan con el paso del tiempo, y su capacidad para vibrar disminuye. Esto no solo causa que el sonido se apague, sino también algo peor, el tacto de las cuerdas se vuelve áspero lo que incluso podría lastimar tus dedos. Las cuerdas también se pueden poner quebradizas por demasiada vibración; solo piensa como un clip de papel se rompe si lo retuerces demasiado, los mismo le pasa a las cuerdas.

Si tocas mucho, digamos por 2 horas al día todos los días, entonces deberías cambiar tus cuerdas cada mes. Si tocas menos, pero aún rasgueas casi todos los días, lo máximo que deberías dejarlas en la guitarra debería ser 2 meses. 

Existe una alternativa a cambiar tus cuerdas con tal frecuencia. Puedes comprar cuerdas cubiertas (coated strings). Estas duran por más tiempo debido a una cobertura sobre las cuerdas que previene la corrosión y que la suciedad se acumule. Algunas marcas de calidad son D'addario EXP, Elixir Nano y Polyweb, y GHS Coated Boomers. Las cuerdas cubiertas tienden a durar de 3 a 5 veces más que las cuerdas normales, por lo que las puedes dejar puestas por más tiempo. Sin embargo también necesitan ser cambiadas. Deberías hacerlo por lo menos cada 4 meses ya que son propensas a romperse por la vibración, como fue explicado anteriormente con la analogía del clip de papel. 

Para Guitarras Clásicas
Las cuerdas de este tipo de guitarra están hechas de un entorchado mixto de metal y seda (4ta, 5ta, y 6ta cuerdas), o hechas completamente de nylon (1era, 2da, y 3ra cuerdas), por lo que son menos sucepctibles al óxido y duran más que las cuerdas de las guitarras acústicas y eléctricas. Sin embargo, con el uso constante tienden a estirarse más allá de su punto óptimo y pierden consistencia, por lo que producen un sonido apagado y se vuelve difícil mantenerlas afinadas. Debido a esto, también necesitan cambio con reguaridad, pero con menos frecuencia. Deberías cambiarlas cada 3 meses si no son cuerdas cubiertas, y cada 6 meses si son cubiertas. Dos marcas de cuerdas cubiertas para guitarra clásica recomendables son D'addario EXP, Elixir Nano y Polyweb.

Hábitos De Limpieza 
Independientemente de que tus cuerdas sean cubiertas o no, siempre mantenlas limpias. Para ello lava tus manos antes de tocar, y después de tocar pásales a las cuerdas, por encima y por abajo, un trapo seco y limpio para quitar los restos de sudor y particulas de piel que hayan quedado sobre ellas. También lava tus manos después de tocar, para remover el sudor y óxido que haya quedado en ellas. Además considera usar un acondicionador de cuerdas ya que este líquido mantiene la corrosión controlada. Buenos acondicionadores de cuerdas son el  Dunlop Ultraglide 65 String Cleaner & Conditioner, y GHS Fast Fret.

Toma toda esta información como una referencia ya que la frecuencia con que se cambian las cuerdas de una guitarra no es una ciencia exacta, pues depende de varios factores que van desde la humedad ambiental -en climas húmedos las cuerda pueden oxidarse en cosa de días- hasta el gusto del intérprete. Por lo tanto revisa las cuerdas periódicamente y dales mantenimiento, ya que independientemente de su tipo, la limpieza regular y un buen acondicionador pueden alargar la vida de las cuerdas considerablemente.